El ecoturismo impulsado en las orillas del Tonlé Sap
Creado por dos hermanos camboyanos autodidactas, Komnob Airboat Tours invita a los viajeros a recorrer el Tonlé Sap de otra manera, entre innovación local, naturaleza y pueblos lacustres.
29 ene. 2019Som Samnorp y su hermano menor Som Samnang decidieron en 2012 ser los primeros camboyanos en poner en funcionamiento un aerodeslizador con el propósito de mostrar su país a los turistas. Después de tres años de estudios en solitario, estos dos autodidactas, ingenieros del pueblo de Arey Ksat cerca de Phnom Penh, lograron amarrar su primer bote con propulsión aérea. Una forma ecológica y sensacional para que los turistas descubran el lago Tonlé Sap en cada período del año.
Poco después de crear su primer prototipo, los dos pioneros decidieron fundar Komnob Airboat Tours, una agencia que propone cinco circuitos para recorrer, instalados en un aerodeslizador, en el lago Tonlé Sap y sus alrededores. Los precios varían de 35 a 130 dólares por persona (20 a 80 para niños) según el tour seleccionado. Estos incluyen los Silver y Gold Group Tours que proponen visitar el lago en 50 y 70 kilómetros, acompañados de otros clientes. Los Platinum y Diamond Private Tours que permiten estar en familia o entre amigos y recorrer durante 4 horas los rincones del lago más grande del Sudeste Asiático. Y finalmente el Sanctuary Birds Group Tour que ofrece la posibilidad de sumergirse durante 6 horas y media en los pueblos locales, mientras se aprende sobre la fauna y flora que pueblan esta gigantesca extensión de agua. El transporte desde el hotel, el regreso y las explicaciones de un guía de habla hispana en el lugar están incluidos en todos los circuitos propuestos. Las comidas lo están a partir del Gold Group Tour.

Foto tomada durante el Sanctuary Bird Tour. ©Sitio web Komnob Airboat Tours.
Una alternativa original a la actividad turística predominante de la región
El aerodeslizador flota sobre el agua gracias a un colchón de aire u otra estructura delicada y no necesita una hélice sumergida para avanzar; utiliza un enorme ventilador en la parte trasera que lo propulsa directamente, permitiéndole penetrar en zonas pantanosas, donde ningún otro bote puede entrar debido a la poca profundidad del agua. "Esta herramienta de transporte es muy útil. Puede transportar personas en diferentes terrenos, particularmente en aguas bajas y zonas herbosas. Donde no hay camino, el aerodeslizador encuentra su propio recorrido", confirmó Samnang a los micrófonos del Phnom Penh Post. Teniendo esta ventaja en cuenta, Samnang, ingeniero mecánico desde hace más de 15 años, asegura que el aerodeslizador es también una opción segura para el ecoturismo. Su motor híbrido, utilizado para hacer girar rápidamente el ventilador, consume menos energía que los botes clásicos que atraviesan el Tonlé Sap. Pero esto tiene un costo, por supuesto. Los dos hermanos utilizan fibra de vidrio y carbono para el fuselaje del barco, para disfrutar de una larga durabilidad, manteniendo esta ligereza necesaria para la propulsión aérea. "Lo creé usando piezas de un motor de coche, pero tuve que encargar el ventilador gigante del extranjero, prosigue Samnang, el hermano menor. Necesitábamos una capacidad de al menos 150 cc (centímetros cúbicos) para nuestro aerodeslizador más pequeño. Gastamos mucho dinero porque la mayoría de los equipos y piezas de repuesto no están disponibles en nuestro país, como el ventilador y la fibra de vidrio. "Costo total del aparato más pequeño: 10.000 dólares. Los ingenieros disponen de tres de ellos; este puede acoger a seis personas contra 25 para el más grande.

Samnorp y su hermano Samnang, acompañados de los turistas del día. ©Sitio web komnob airboat tours.
Una parte para la educación
El lago Tonlé Sap ha visto desde hace 4 años los aparatos de Samnorp y Samnang deslizarse sobre sus aguas a más de 100 km/h. Obviamente no son los únicos en beneficiarse de esta majestuosa reserva natural, combinada con el encanto indescriptible de la vida cotidiana de los habitantes de los pueblos flotantes. Saben cuánto están estos últimos en el corazón mismo de las abundantes actividades turísticas propuestas en el lago. Es por eso que, filántropos a su manera, donan una parte del precio de cada boleto a la educación de los niños de Kompong Pluk, Kompong Kleang, Chong Kneas y otros pueblos de la zona. Ellos, aunque provenientes de las afueras de Phnom Penh, proporcionan libros y materiales escolares a estas comunidades.
Thibault Bourru
Thibault BourruGran apasionado de las letras y de Asia, Thibault comparte sus experiencias a través de sus textos.


